CORRE LA NEW YORK CITY MARATHON CON JAVIER!

CORRE LA NEW YORK CITY MARATHON CON JAVIER presenta a Javier Torrents como un joven para el que la diabetes no supone ninguna barrera a la hora de alcanzar sus sueños. Los objetivos del Blog son presentar la próxima experiencia de Javier como atleta en la New York City Marathon a todos los usuarios del espacio participativo de la FEDE.

08-noviembre-2010

Aquí en NY, son las 11 de la mañana y me he levantado hace un rato pensando en lo que hice ayer. Fueron 4:21h de carrera por las calles de esta gran ciudad llena de gente animando sin parar al paso de los corredores. Siento un poco las piernas y las rodillas pero en general me encuentro bien, quizás lo más molesto sean algunas rozaduras que tengo por el cuerpo. En primer lugar, quiero aprovechar para dar las gracias a Roche por su apoyo en esta aventura y también a mi mejor supporter que como siempre ha sido una ayuda y una compañía imprescindible.

 

La maratón empezó en la isla de Staten Island, al sur de Manhattan. Para llegar toda una odisea, tren para pasar desde Hoboken hasta Manhattan, luego un ferry hasta la isla, pasando por la Estatua de la Libertad, y una vez allí bus hasta la zona de salida. Todo estaba muy bien organizado, sobre todo teniendo en cuenta de que éramos 45.000 corredores. Tras dejar la ropa que te devolverían al acabar y de estirar un poco entras en tu “corral”, desde donde empezarás la carrera.

Una vez llega tu hora de salida se avanza lentamente hasta la salida que está en una autopista. Tras escuchar el himno americano dan la salida. No os podéis imaginar la emoción, todo eran aplausos y ánimos para los sufridos corredores. La primera milla pasa por un puente que nos lleva a Brooklyn. Las vistas son impresionantes, a la derecha el mar con el reflejo del sol y a la derecha el skyline de Manhattan.

Pasamos por Brooklyn, por Queens y después pasamos por otro puente ya a Manhattan. Subimos toda la primera avenida, pasamos al Bronx y luego volvemos a Manhattan para acercarnos al Central Park donde está la llegada. En todo el recorrido me encontré bien, fui comiendo e hidratándome en casi cada milla hasta llegar a la milla 20 (Km 32) donde aparece lo que llaman “the wall” porque ya se nota el cansancio y todavía quedan 10 Km de recorrido. Seguí bien hasta que empecé a quedarme sin fuelle, las piernas me pesaban y no daba más de sí. Estuve un tiempo así hasta que pensé que quizás estaba bajo de azúcar. Me hice un control y vi que estaba muy bajo. No tuve más remedio que sentarme un rato y tomar varios geles para recuperar. Por un momento sentí que no sería capaz de acabar los 8 Km que me quedaban. Una vez recuperado ya pude seguir corriendo como lo había hecho hasta entonces. Ya por fin entré en Central Park donde había mucha gente animando, separados de los corredores por vallas pero aún así los sentías muy cerca de ti. Ya por fin enfilas la última recta y ves la meta al final.


¡Fue tan emocionante que no pude evitar que me saltaran las lágrimas!, no me lo podía creer, por un momento pensé que no llegaría, que el cuerpo no me daba para más, pero aún así allí estaba, en la meta, rodeado de gente a la que no conocía pero que seguro también habían sufrido lo suyo para llegar hasta allí. Siento no haber podido hacer mejor tiempo, iba para ello pero no pudo ser. Pienso volver a intentarlo para hacerlo mejor, si alguien se anima ya sabe.

 

Durante la carrera vi varias personas que llevaban en la camiseta que corrían para que la diabetes tuviera cura, no sé si ellas lo eran, pero aún siéndolo se podía correr, ¿no? Como otro que llevaba otro lema, “one life, one chance”, eso es que sólo tenemos una oportunidad y que hemos de intentarlo, sin metas no se llega a ningún lado y sin metas tampoco se entiende el sufrimiento.

 

Sé que sois muchos los que habéis vivido conmigo esta aventura. ¡Mil gracias por estar ahí, mil gracias por vuestros ánimos y por vuestros comentarios!

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06-noviembre-2010

¡Buenas tardes ya desde NY! Llevo 2 días en la City y ya empiezo a estar adaptado a este nuevo horario, ahora mismo son las 18h, ya está anocheciendo pero está todo muy animado. No es la primera vez que vengo a NY, de hecho últimamente había venido algunas veces por temas del corazón, bueno como esta vez, ¡aunque también necesitaré las piernas!  

 
Esta mañana he ido a recoger el dorsal y todo el material necesario para el día de la carrera. La salida la tendré a las 10h pero como llegar hasta allí será una historia, me he apuntado a dos autobuses y a un ferry para llegar puntual. Creo que saldré como a las 6h para no llegar tarde. No os podéis imaginar el ambiente en la entrega de dorsales, gente de todos las razas, de todos los países. ¡Es impresionante!.
Volviendo a mi entrenamiento, ayer salí a correr 10 Km por el paseo de Hoboken, justo en la orilla del río Hudson opuesta de Manhattan, con una vista de la ciudad impresionante. El tiempo es frío con algo de viento en algunas zonas, pero bastante agradable y soportable.
Las piernas me respondieron bien y creo que volveré a correr algún otro día para mantener los músculos a tono, sin abusar pero moviéndome. Es verdad que estoy caminando mucho visitando la ciudad, pero no creo que sea lo mismo ir de tiendas y de turismo que correr un poco en serio, ¿no?
 
 
Como estaré pocos días no he cambiado la hora de la insulina basal, simplemente me he adaptado al nuevo horario, así que me la pondré a las 9h, justo antes de la carrera, me irá bien porque podré bajar la dosis que utilizo normalmente justo antes de la carrera.

 

Por lo demás todo bien, controles en orden, jet-lag superado y disfrutando de NY. Espero comunicarme con vosotros lo antes posible.Y por cierto, SOY EL DORSAL 26.752, ¡SI ME VEIS NO DEJÉIS DE SALUDARME!!!

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28-octubre-2010

Quedan sólo 9 días para el pistoletazo de salida de la Maratón de NY del próximo día 7 de noviembre. El tiempo ha pasado rápido e incluir el entrenamiento y una cierta dieta cuando me ha tocado viajar mucho no ha resultado fácil… Supongo que uno siempre piensa que podía haber hecho más pero sé que con determinación acabaré la maratón, o por lo menos eso espero. A día de hoy creo haber hecho los deberes, he corrido 5 tiradas de 20 Km y una de 30 km, espero que sea suficiente. Según mi pulsómetro el gasto en estos entrenamientos es de más de 2.000 Kcal y la sensación de debilidad que siento si no como nada durante el ejercicio me hace perder optimismo y fuerza. Para evitar este problema llevaré geles hipercalóricos y algo sólido para comer. Además estos productos contienen bastante azúcar y me ayudarán a no tener ninguna bajada de azúcar, no quiero ni imaginarme cómo me costaría recuperarme de algo así tras dos horas de ejercicio intenso.

Máxima prioridad: no sufrir ninguna bajada y sobre todo comenzar la carrera con unos niveles de azúcar no excesivamente altos, alrededor de 250 mg/l para no acabar más alto de lo que empecé. Aunque debo comer durante el ejercicio no querría que un exceso de insulina basal lo convirtiera en una obligación molesta, así que calculo reducir la insulina basal entre un 10 y 15 %. Para ello, me tendré que anticipar y hacerlo el día antes, que es cuando me la pondré. Una vez empiece la carrera mi intención es no controlarme el azúcar pero aún así me organizaré para que alguien me proporcione mi glucómetro
Accu-Chek Aviva Nano en algún punto del recorrido, aunque es probable que lo lleve encima porque al ser muy pequeño y ligero no me supondrá ninguna carga.

Hoy, como cualquier otro día normal, tengo mucho que hacer y además, saltándome el entrenamiento propio de un maratoniano, me iré a jugar a fútbol con mis amigos que si no, no los veo. Seguid ahí que yo prometo continuar informando de cómo se presenta y transcurre el maratón de NY!

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